Caso didáctico
Homicidio culposo en la conducción de un vehículo
Un conductor que circula con exceso de velocidad atraviesa un semáforo en rojo y embiste a un peatón, que fallece.
Hechos
Un conductor circula por una avenida urbana a una velocidad superior a la permitida. Al llegar a una intersección, cruza el semáforo en rojo y embiste a un peatón que cruzaba por la senda peatonal habilitada. El peatón fallece a consecuencia del impacto. El conductor no buscó ese resultado.
Análisis
No hay dolo de matar: el resultado se produce por la violación del deber objetivo de cuidado en la conducción (exceso de velocidad y cruce de semáforo en rojo). El bien jurídico afectado es la vida. El encuadre corresponde al homicidio culposo agravado por la conducción imprudente, negligente o antirreglamentaria de un vehículo con motor, figura incorporada como artículo 84 bis. La culpa se configura por imprudencia (exceso de velocidad) y violación de los reglamentos de tránsito, y el resultado debe ser objetivamente imputable a esa infracción del deber de cuidado.

